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martes, 12 de octubre de 2021

 Boca de miel y manos de hiel.

IX

ENTRE LA MIEL Y LA HIEL

Sin razón alguna me veo inmersa en una confusa controversia en la cual nada tengo que ver (al menos eso es lo que yo creo), sin embargo, esto ha logrado sembrarme cierto sinsabor de incertidumbre e inseguridad; motivo suficiente para retirarme molesta e irme a rodar por Sentisemo, quizás buscando alguna explicación.

Al entrar a Sentisemo me encuentro con una situación muy particular… además de su luz natural siempre seductora, hoy se aprecia una soledad inmaculada.  De pronto veo al fondo de un largo camino, algo así como una pantalla de luz color blanco puro.  Esta pantalla de luz capta toda mi atención.  Sin pensarlo, inicio el recorrido del largo camino para disfrutarla de cerca.

Una vez estoy al pie de la inmensa luz me detengo para contemplarla de extremo a extremo con la ilusión de no perder de vista algún detalle.  Para mi mayor deleite se trata de una luz infinita.  Extasiada por completo en la admiración por la luz del blanco inmaculado logro percatarme de un diminuto punto negro a duras penas visible en la parte más alta, hasta donde llega mi vista.  Este pequeño agujero en la pantalla de luz acapara mi atención y me induce a rebuscarme la manera de subir hasta él para inspeccionarlo; sin embargo, la lógica me obliga a desistir de esta idea ¡imposible!  Entonces, me dedico a merodearlo desde abajo con curiosidad. En ese instante de frustración llega mi amiga, me toma por la cintura y, como si yo fuera una pluma, me lanza al punto negro el cual puedo franquear sin problema alguno… para mi enorme desilusión.   

El panorama cambia de forma brusca.  Al darme vuelta para tratar de salir de este tenebroso lugar adonde me ha lanzado mi enemiga, me encuentro con una inmensa pantalla de color negro intenso… en medio de mi desesperación observo un rótulo que, en letras brillantes y saltarinas, dice: “Bienvenida a tu parque de diversiones TRAMEPOÑA”.  A pesar del pánico que este anuncio me produjo, una extraña fuerza me empujaba a explorar el lugar.

Di unos dos pasos para encontrarme a la ribera de un tumultuoso río de agua dulce, agua melosa, aunque preñada de pirañas hambrientas y sedientas de mentiras, engaños y trampas… apenas comprendí el tenebroso nombre del parque Tramepoña: híbrido de mentiras, engaños y trampas. Me giro buscando la salida del lugar, pero me encuentro al lado de un caudaloso y silencioso río de agua salada, casi amarga… habitado por monstruos ávidos de legalidad y sinceridad que intentan ayudarme a salir de esta aterradora oscuridad, sin éxito.  Aquí, estática entre la miel y la hiel, miro a la enorme y oscura pantalla sin esperanza alguna de poderla cruzar… en medio de la desolación alcanzo a ver en la parte más alta, inasequible para mí, un ínfimo orificio blanco inmaculado… mientras lo contemplo extasiada y extrañada, llega mi amiga, me toma por la cintura y de un solo envión me lanza hacia el reducido huraco blanco y consigo vadearlo sin dificultad. 

De nuevo en Sentisemo solo atino a agradecer a mi amiga por su constante presencia ya que, aunque muchas veces la ignoro y otras tantas la hago a un lado, mi gran baluarte, apoyo y orientación es ella… mi consciencia.

lunes, 27 de septiembre de 2021

HISTORIAS DEL VIVO BOBO

 


La cultura colombiana hace alarde de un personaje fascinante y ejemplarizante: “el vivo bobo” que, mucho más que una persona, es una actitud, un comportamiento que hace parte de la idiosincrasia nacional.  El vivo bobo es el típico lumbrera que siempre cuenta sus hazañas mostrándose como el ganador porque siempre lo asiste la razón; algunos de manera romántica le llaman “malicia indígena” a la astucia y sagacidad para hacer uso del “todo vale” a la hora de argumentar su conducta, sobre todo cuando se trata de evadir normas o responsabilidades en pro del beneficio personal.  Ni hablar del proceder manuelesco que consiste en amenazar con todo tipo de ataque (inclusive matar) dependiendo de la persona, circunstancia, lugar, etc. todo esto articulado para establecer su estrategia amenazante, el vivo bobo sabe muy bien que nunca va a cumplir pero que le permite jugar con el miedo que ello genera en el otro.  Ejemplos tenemos unos cuantos. 

·         Hay un retén de la Policía de tránsito en una esquina, temprano en la mañana.  Viene un motociclista sin el casco reglamentario que es obligatorio en Colombia.  Este hombre mayo de edad, viene tan desprevenido que no se percata del operativo oficial hasta unos 8 o 10 mt. antes de llegar al retén.  Entonces el adulto frena de manera brusca su motocicleta, gira y se devuelve en contravía, evadiendo así el control policial.  A la próxima esquina gira y se cae, en medio de estruendosas carcajadas porque, según el vivo bobo, se le voló a la Policía y sin darse cuenta que el agente estaba grabando todo el operativo desde su celular… además de que por todas partes hay cámaras, por lo cual, el comparendo (multa, sanción, etc.) le llega a casa del dueño del vehículo infractor.  Pin, pin, pin. 

·         Hace unos dos años un profesor del área de ética y valores me consultó acerca de modelos de negocios para invertir en finanzas. Le ofrecí algunos paquetes que ofrecen los bancos.  No le gustó, argumentando que él no le iba a regalar su plata a los bancos.  Entonces le hablé de inversión en acciones de grandes empresas como Ecopetrol y recalcó que él no iba a regalar su plata al gobierno.

En aquel momento me comentó que alguien muy conocido del pueblo y muy bien referenciado, le estaba trabajando su dinero y que le daba muy buenos rendimientos.  Me dijo que le había confiado al personaje cien millones de pesos (unos veinticinco mil dólares) y que en tres meses ya se los había triplicado.  Le recomendé que intentará retirar esos rendimientos o disponer del capital invertido, y su respuesta fue contundente, me dejó callada: “NI LOCO QUE ESTUVIERA PARA SACAR MI PLATA DE DONDE ME LA ESTÁN TRIPLICANDO”.

Intenté por todos los medios alertarlo acerca del peligro que representan esas fantasías de rendimientos económicos exorbitantes, pero me calló argumentando que: “ESTE SÍ ES UN NEOGIO MUY SEGURO PORQUE ES CON UN SEÑOR MUY HONORABLE”

Como a los ocho meses de esta consulta, el profe de ética y valores, al igual que otros vivos bobos apenas se estaban enterando de que en este caso, la estafa ya ascendía a más de quinientos millones de pesos (unos ciento veinticinco mil dólares), solo con los del pueblo. 

 

·         Cursando IX semestre en la Universidad, para el examen final de costos por procesos, el profesor deja un taller de cinco ejercicios de los cuales solo queda faltando por resolver uno, porque ninguno lo entiende.  Cuando el profesor llega a dictar clase se lo hacemos saber y él dedica tiempo a explicarnos con voluntad y profesionalismo.  Al terminar su explicación, el profesor pregunta: “alguien tiene alguna otra duda?  De inmediato se levanta Julio con su mano derecha arriba pidiendo la palabra.

Julio es el inútil del curso; nunca hace una tarea; siempre copia en los exámenes.  Julio es un politiquero del pueblo que se ufana en decir que él solo necesita el título y, que ni le interesa, ni quiere, ni puede aprender; lo único que le importa es el cartón.

Nunca sabe algo de la carrera que está por terminar y, por ende, jamás participa en clase, pero hoy él, sólo él tiene una, solo una, pregunta: “profesor, dice mientras levanta la mano y hace la venia al resto del grupo, dado que ninguno de nosotros ha podido resolver el punto número cinco del taller para el examen final, yo tomo la vocería por todos mis compañeros para pedirle el favor de que nos lo explique”. 

Las carcajadas que suceden a la intervención de Julio, todavía retumban en su cabeza sin que este vivo bobo se entere del por qué. 

martes, 17 de agosto de 2021

EL OLVIDO

 

EL OLVIDO

Deambulando por una sosegada avenida en Sentisemo, transita con paso lento y pesado, a hurtadillas, la consciencia.  Con su ceño fruncido da entender que carga una enorme amargura.  De pronto se detiene, mirar a ambos lados y al mirar hacia atrás, de inmediato emprende una veloz carrera; sin duda alguna está huyendo de alguien o de algo… quién sabe.

Al doblar una esquina cae rendida, se sienta en un andén con la cara entre sus manos, solo piensa en su vergüenza mientras espera a la enemiga que le viene persiguiendo, pues ya no tiene alientos para seguir corriendo.  Hasta ahí llega la memoria agresiva y burlona, toma a la consciencia por el cuello obligándola a levantarse… ahora frente a frente, estas dos enemigas (temporales porque luego volverán a ser amigas), se enfrascan en una discusión en la cual la memoria pretende endilgarle toda la culpabilidad a la consciencia consiguiendo con esto asfixiarla con sus propios remordimientos; mientras tanto ella, la memoria, triunfadora y gozosa zapatea sobre su enemiga alegremente.

Sin embargo, la memoria también se cansa y suelta por un tiempo a su enemiga, encuentra un rincón oscuro y frio para descansar, allí se recuesta y cae en un profundo letargo, olvidada por completo de su enemiga (temporal).  La consciencia aprovecha esta circunstancia y huye del lugar en busca de un refugio seguro; ya conoce el camino, lo ha venido calculando desde que empezó a padecer la alevosía de la memoria.  Al llegar a su nuevo asilo, la consciencia entra silenciosa y sorda; sin palabras y sin sentimientos es recibida por un anfitrión inerte, pero protector… su protector. 

Al despertar del largo sueño, la memoria percibe la ausencia de la consciencia, sonríe y se dirige al cementerio, con paso ligero y firme.  Triunfadora entra al camposanto, se detiene para identificar su objetivo en este lugar, una vez identifica la yacija del olvido, se encamina hacia allá.

Al llegar, la memoria se regocija al encontrar la consciencia sepultada en el olvido.

miércoles, 16 de junio de 2021

SEÑOR CORAZÓN

 


Ser Humano, eternidad

 

Señor

CORAZÓN

En Su Despacho

 

Ante todo, permítame saludarlo con el cariño y la fraternidad de siempre.

En seguida me permito llamar su atención acerca de algunos sentires que usted ha venido disfrutando de manera clandestina, pasando por alto que esa indisciplina suya pone en grave riesgo la coordinación de nuestro trabajo en equipo.

Es bueno que usted recuerde nuestro compromiso de trabajar unidos para lograr las metas propuestas en pro del beneficio mutuo; motivo por el cual considero muy incorrecta su actitud de andar en divertimentos que tan solo conllevan a distraerlo de la realidad y que, en consecuencia, restan ánimo y fuerzas indispensables para el logro del objetivo común.

Es evidente que los logros alcanzados hasta ahora son fruto del esfuerzo mancomunado y sincronizado que llevamos a cabo en medio de las dificultades normales impuestas por nuestras enormes diferencias.  Sin embargo, y aunque es largo el camino recorrido, aún nos falta mucho por andar; causa idónea para no cansarnos, puesto que un reposo ahora puede significar deshacer gran parte de los pasos dados.  No es el momento ni las circunstancias para ceder espacio a fragilidades o fantasías.

Lo animo para que reflexione y decida si sus afectos individuales prevalecen sobre los intereses de nuestro grupo, o si, por el contrario, es consciente de la necesidad de luchar juntos por nuestra realización.  De tal manera que, si usted resuelve persistir en nuestro trabajo conjunto por el provecho mutuo, puede contar con mi inalterable compromiso en aras de nuestro crecimiento en forma equitativa y realista.  Sin embargo, no he de ser yo quien mutile sus sentires, de ahí que, acepto de buen agrado la opción que usted seleccione.

Por último, le reitero mi cariño y solidaridad constantes.  Tenga presente que aparte de cualquiera que sea su determinación, cuenta con mi apoyo y colaboración incondicionales para lo que se le pueda ofrecer.

Dicho ya todo lo necesario, quedo a la espera de su respuesta.  Hasta una próxima ocasión.

Atentamente,

 

Razón.  

martes, 8 de junio de 2021

SEÑOR MIEDO

 

Personas, actualidad

 

Señor

MIEDO

En Su Sentir

Ante todo, deseo presentarle un franco saludo.

Mediante la presente me permito expresarle mi más sincero agradecimiento por su valioso aporte a mi génesis y evolución, dado que, sin éste, sin su aporte mi labor se haría mucho más difícil y menos productiva.  Reconozco mi auge a raíz de su incesante expansión y fortalecimiento basados en cualquier tipo de argumentos, todos válidos y con su justa razón de ser, con tal de que sirvan a nuestro objetivo de crecer al unísono. 

Permítame manifestarle toda mi admiración por su inigualable capacidad para diversificarse en tan innumerable cantidad de sentimientos, mimetizados en una incalculable variedad de emociones que me son del todo útiles y provechosas; todas ellas con una intensidad tan absorbente que les permite acumularse en determinados órganos para apropiarse de ellos poco a poco, despejándome el camino con cada paso que dan.

Me permito hacer un reconocimiento especial a la angustia, la rabia, el odio, el rencor, el resentimiento, la envidia, etc. por citar solo unos cuantos, de sus incontables hijos, ya que gracias a su tesonera y desconocida labor yo me puedo encaminar sobre esas huellas invisibles que dejan sus pisadas.  Gracias a usted y a su prole por adobar el manjar y servírmelo en bandeja de plata para saciar mi voraz gazuza con buen gusto.          

Por último y con toda humildad, le ofrendo los frutos de mi esfuerzo que no son más que las consecuencias del trabajo invisible y silencioso suyo y de sus apasionados hijos, gracias al cual yo puedo ostentar con orgullo los resultados de mi malicioso batallar.  Mil y mil gracias.

Reiterándole mi gratitud por siempre, hasta una próxima oportunidad. 

Atentamente,

 

Enfermedad