Personas,
actualidad
Señor
MIEDO
En Su Sentir
Ante todo, deseo
presentarle un franco saludo.
Mediante la
presente me permito expresarle mi más sincero agradecimiento por su valioso
aporte a mi génesis y evolución, dado que, sin éste, sin su aporte mi labor se
haría mucho más difícil y menos productiva.
Reconozco mi auge a raíz de su incesante expansión y fortalecimiento
basados en cualquier tipo de argumentos, todos válidos y con su justa razón de
ser, con tal de que sirvan a nuestro objetivo de crecer al unísono.
Permítame
manifestarle toda mi admiración por su inigualable capacidad para
diversificarse en tan innumerable cantidad de sentimientos, mimetizados en una incalculable
variedad de emociones que me son del todo útiles y provechosas; todas ellas con
una intensidad tan absorbente que les permite acumularse en determinados
órganos para apropiarse de ellos poco a poco, despejándome el camino con cada
paso que dan.
Me permito hacer
un reconocimiento especial a la angustia, la rabia, el odio, el rencor, el
resentimiento, la envidia, etc. por citar solo unos cuantos, de sus incontables
hijos, ya que gracias a su tesonera y desconocida labor yo me puedo encaminar
sobre esas huellas invisibles que dejan sus pisadas. Gracias a usted y a su prole por adobar el
manjar y servírmelo en bandeja de plata para saciar mi voraz gazuza con buen gusto.
Por último y con
toda humildad, le ofrendo los frutos de mi esfuerzo que no son más que las
consecuencias del trabajo invisible y silencioso suyo y de sus apasionados
hijos, gracias al cual yo puedo ostentar con orgullo los resultados de mi malicioso
batallar. Mil y mil gracias.
Reiterándole mi
gratitud por siempre, hasta una próxima oportunidad.
Atentamente,
Enfermedad
No hay comentarios:
Publicar un comentario